¿Cómo y dónde puedo lavar mi ropa en el Camino de Santiago?

Leonidas Guijarro/ noviembre 7, 2017/ DURANTE EL CAMINO

Llegamos a nuestra primera parada y de repente esta comienza a ser nuestra pregunta rutinaria ¿Cómo y dónde puedo lavar mi ropa en el Camino de Santiago?

Aquí es donde pienso que todas mis amigas deben enviar a sus maridos, arrebiates o rejuntes al Camino de Santiago, mientras más tiempo lo manden más las van a querer, no se preocupen que este un mes caminando, si pueden mándenlos desde Paris, al llegar a casa le aseguro que lo primero que va a pensar es que se lo cambiaron. No piense jamás que se descubrió a sí mismo. Póngale música a esto: “Aprendió a que la ropa no se lava sola” “Aprendió como se cuelga la ropa en una cuerda” “Aprendió a decir por favor para que le laven la ropa” y lo más importante, “aprendió a que si no lava la ropa huele a alcantarilla” 

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Amigo si su mujer le pidió que fuera al Camino así no más. Preocúpese.  Si le dio estos consejos que escribiré a continuación le quiere mucho. No debe alarmarse todo tiene solución y mucho aprendizaje. El camino es así, divertido y lleno de experiencias que te llevan siempre a reflexionar.

Lo ideal es que lo que lleve puesto del día lo lave al llegar al albergue, en algunos puede que consiga lavadora y secadora (Previo Pago), pero en todos va conseguir donde tender la ropa y un lavadero. Este es otro punto donde se conoce mucha gente, a los amigos que su mujer los mando solos, anoten: “punto donde conocer gente”. Puedes ponerte de acuerdo con otros peregrinos y compartir la lavada o como dicen los españoles “La Colada”. Aquí entramos en esas cosas que

nadie te dice que debes llevar. Existe un jabón en papel que no pesa nada, yo en lo personal uso el mismo jabón de baño. Llevo unos 8 ganchos de guindar ropa de plástico y una línea de nylon larga para cuando necesito improvisar donde guindar ropa.

“El método alemán”

Les voy a regalar algo que yo bauticé como “El método alemán”, y se lo vi a un grupo de alemanes y desde ese día mis lavadas fueron más rápidas y efectivas. Antes de duchar lavas las medias para quitarle todo el exceso de tierra. Luego te las pones como guantes y con el jabón y las lavas bien frotándote los brazos, paras y las volteas, vuelves a frotarlas. Las colocas en una bolsa y a la ducha. Luego en la ducha te vuelves a poner las medias, y te bañas con ropa y llenas las medias de jabón, frotas todo tu cuerpo con ropa puesta. Te la quitas y la pones en la bolsa. Terminas de ducharte y luego vas al tendedero. Ya hiciste dos diligencias por el tiempo de una, tus medias o calcetines están limpios y tu ropa lista para otra batalla. (Esto merece un vídeo)

Una vez a la semana pago una lavada y meto todo lo que tenga en la mochila en la lavadora menos las botas, esas las lavo aparte. Ese olor de toda la ropa recién lavada es único. Esa disciplina te garantiza que no tengas inconvenientes con la ropa. Recomiendo que esto lo hagan en día soleado y dejen que la mochila tome un poco de sol.

Te recomiendo:

Pregunta siempre en los albergues el tema de la lavada, en algunos colaboran mucho con el peregrino y te hacen sentir en casa, en otros te cobran lo más que puedan. Pero preguntar es parte de la rutina. Espero que me envíen fotos con los calcetines de guantes y llenos de jabón.

 

 

 

 

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