¿De qué tenéis miedo? “Un aprendizaje de mis primeros pasos al Camino de Santiago”

¿De qué tenéis miedo? “Un aprendizaje de mis primeros pasos al Camino de Santiago”

¿De qué tenéis miedo?  cuando me conseguí con esto en mi tercer día de peregrinar a Santiago de Compostela en el Camino Francés sentí que había sido escrito para mí.

Particularmente me conecté con el camino desde antes de iniciarlo, sonará un poco loco, pero yo cuando le cuento a mis amigos que en treinta días de caminar me pasó de todo, fue como resumir 40 años en 30 días. Ahora al ponerme escribir refresco muchas vivencias y lo afirmo con mucha más fuerza.

Nos limitan

Los miedos nos limitan, desde que vi ese grafiti comencé a pensar en todo aquello que me daba miedo, me distancié de la gente, entendí que era mi momento de estar solo y comenzar a reflexionar sobre eso. No fue el tema del camino, como te dije, me pasó de todo. Yo repito mucho esto porque lo viví en carne propia: “Pídele al camino lo que necesitas, él siempre te lo dará” o más sencillo si te digo: “Pídele a la vida lo que quieras que ella te lo dará”, toda esa teoría de la ley de atracción, trabajo en equipo y de conectarse con uno mismo pasaba del salón de clases a mi vida. Fue y es mi camino, lo que me pasó a mi quizás no ocurra contigo, pero tal vez, lo que vivas tú, será único y distinto, porque somos diferentes.

Mensaje escrito en la bajada de Pirineos a Roncesvalles

Una primera señal

Un primer mensaje me llegó y fue el que me abrió a lo que venía “La base de la felicidad es la introspección. Aprovecha el camino”, con esos dos mensajes comencé esta primera etapa, de verdad que sentía en múltiples oportunidades que el camino me hablaba. Me di cuenta que los miedos nos limitan, yo en mis primeros días ya había vencido a muchos de esos miedos y la clave fue muy sencilla, los sacaba de mis prejuicios. Si no conociera lo que ya conozco y amo del Camino, y me dijeran que en mi primer día caminaré 22km de pendiente cruzando los Pirineos Franceses y al llegar dormiré en un convento para ser despertado al día siguiente a las 6:00 am para seguir caminando, lo pensaría incluso hasta dudaría. Pero lo hice, y con mucha   alegría, tanta que, hoy la comparto contigo.

Como va viniendo vamos viendo

Y así fue, no vi distancias, ni dónde dormir, menos dónde comer, cosas que nunca me faltaron… todo estaba cuando lo necesitaba. De seguro se preguntará ¿Estabas sólo? la cual siempre responderé, en el camino nunca estás solo. Éstas son la compañía más importante de tu vida, CONTIGO MISMO y como les dije “Si le pides al camino, el camino te dará” pídele compañía y aparecerán los mejores. Esos que te hacen reflexionar y dejan huellas. Esos que te llenan de #HistoriasDelCaminoDeSantiago

 

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