El camino te da lo que necesitas, no te escaparás.

Leonidas Guijarro/ enero 18, 2018/ ANTES DEL CAMINO

El camino, una realidad de la cual no podrás escapar.

¿Cuándo fue la última vez que te regalaste unos días para estar a solas contigo?

Hoy a un año después de haber realizado mi primer camino, les puedo asegurar que las respuestas a estas preguntas son totalmente diferentes a las que dije en un momento determinado. En principio tenía la idea de que era necesario hacer una caminata larga para conseguir un cambio, pero después de hacer rutas de 30, 21, 14, 5 y 4 días te puedo asegurar que, vale la pena cada uno de esos días que te puedas dedicar a ti mismo.

En mi experiencia personal, luego de haber realizado muchos cambios internos y externos. El Camino me enseñó cosas de mi mismo que desconocía, nunca imaginé que podía caminar distancias tan largas y que me diera tanto placer hacerlo. Aprendí a valorar el descanso, y darme cuenta de qué sabroso es poder descansar sin estar cansado, pues el camino me hizo ver una cruda realidad, que los prejuicios que tenemos son el principal enemigo, sin embargo, al quitarlos ocurren cosas maravillosas.

No me cansaré de relatar mi primer día: Llegué primero a San Jean Pied de Port en Francia, un día después comenzó mi camino, decidí antes de iniciar la aventura que no pararía absolutamente por nada.  Esa mañana me informaron que empezaríamos con una importante pendiente, yo comencé a subir con dos españolas súper agradables que conocí en Pamplona, no estaba muy entrenado, mejor dicho, no había entrenado nada previamente, pero estar en compañía me impedía parar; de esta manera logré algo impensable para mí, alcancé 22 km de la cuesta para atravesar los Pirineos Franceses y llegar a Roncesvalles en España.

Por experiencia

Una total locura, es algo que no le recomendaría a nadie, pero la experiencia valió la pena, después de haber hecho eso me decía a mí mismo, no hay cima que te pueda vencer. Pero si hubiese sabido a lo que me enfrentaría, de seguro que me habría paralizado, sin haber podido lograr lo que conquisté ese día.

Romper esa rutina del día a día, por una en el cual eres tú contra el resto del mundo es algo maravilloso, dependes de ti, aprendes a cuidarte. Ahora, si te relacionas con otros amplias más la experiencia, yo soy de los que dicen que mientras más personas conozcas mejor, cada una puede ser un curso, un seminario o un diplomado en tu vida. Tú decides. Lo único seguro es, que por más que lo quieras evitar, la dinámica del Camino, los albergues y la ruta hace que tarde o temprano caigas en esa magia. Esto me lleva a recomendarte que, te abras desde el primer día y dejes que el Camino te muestre su magia.

 

 

 

 

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